Mucho escuchamos hablar en el último tiemo de Telegram, la excelente aplicación de mensajería instantánea creada por los hermanos Pavel y Nikolai Durov. Un servicio multiplataforma y con una seguridad casi inquebrantable según sus desarrolladores (que incluso ofrecen una recompensa de 200.000 dólares para quien logre acceder a una conversación privada). En principio tiene todas las armas para luchar cara a cara con WhatsApp. Pero, ¿es esto cierto?

Telegram, BlackBerry Messenger, Line y muchas otras se han presentado en Internet como posibles servicios de mensajería instantánea capaces de rivalizar con WhatsApp. Pero las cifras no dejan lugar a dudas: 50.000 millones de mensajes diarios y 400 millones de usuarios activos. WhatsApp goza de una excelente salud y nadie puede cambiar esto, al menos, a corto-medio plazo.

Se ha cuestionado su privacidad millones de veces, incluso se criticó la decisión de sus creadores cuando decidieron pasar a un modelo de pago (recientemente finalizado), pero ninguno de estos escándalos han podido minar la confianza de los usuarios ante esta app, logrando que en los cuatro últimos meses más de 100 millones de usuarios se descargaran WhastApp. Una excelente salud que deja en evidencia que lo importante no es la seguridad sino la capacidad de comunicarse con todos en cualquier momento y dispositivo.

Una explicación: la teoría del bar lleno

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Como seres humanos, sentimos la necesidad de relacionarnos con los demás, de socializarnos. Es aquí donde entra la teoría del bar lleno. Y es que cuando salimos un sábado a la noche, por ejemplo, vamos siempre a un bar donde hay gente, dejando atrás el que está vacío aunque tenga mejores precios o calidad. ¿Por qué? Las razones son varias pero está claro que si el bar está lleno es un buen indicador de su éxito. Es decir, un círculo que no parece acabar jamás: cuantos más usuarios tiene WhatsApp, más usuarios se ven atraídos hacia esta app debido a que es posible acceder a más gente.

Traslademos el ejemplo mencionado a las aplicaciones de mensajería instantánea. Con esta masa crítica de usuarios, que consiguió mantener a sus sólo 50 trabajadores en plantilla (hasta ser comprado por Facebook), no hay en estos momentos nadie que pueda rivalizar contra WhatsApp, tenga las características que tenga. La multiplataforma, los videojuegos integrados, los stickers o el modelo de promoción validado por Line (que fomenta el uso por parte de empresas del servicio) son características que quedan en segundo plano con respecto a la posibilidad de comunicación que nos ofrece WhatsApp.

Telegram es una buena aplicación, que propone algunas cosas muy interesante y mejora muchas otras, pero que llega a un mercado saturado: no hay espacio para nada más. Además, cabe la posibilidad que WhatsApp tome toda la experiencia que recibe del resto de apps para incluir mejoras a lo largo del tiempo relativas a la privacidad o la multiplataforma.

Lo cierto es que sólo los usuarios podrán marcar el éxito o fracaso de otras aplicaciones como Telegram, pero por lo visto tienen que cambiar mucho las cosas para que puedan contra el efecto WhatsApp.

Fuente: Hipertextual